Archive for 26 noviembre 2012

Si WhatsApp te anima a pasar por caja, no hagas caso, está de guasa ;-)

26 de noviembre de 2012

Si WhatsApp te anima a pasar por caja, no hagas caso, está de guasa 😉

No es un bulo, como el de hace un año, pero parece una tomadura de pelo similar: la aplicación de mensajería móvil WhatsApp ha empezado a avisar a los usuarios de que expira el año de prueba gratuito. Pero si te niegas a pagar para renovar el servicio, te concede otra prórroga gratuita 🙂

España no sabe sumar en Cataluña

26 de noviembre de 2012

En el nuevo Parlamento de Cataluña, donde la mayoría absoluta está en 68 escaños, los independentistas suman 74 (50 de CiU + 21 de ERC +  3 de CUP) y los partidarios del “derecho a decidir” caiga quien caiga, 87 (+13 de ICV), 107 si mediara el acuerdo y consenso con el gobierno y el parlamento españoles (+20 del PSC). Es cierto que la representación catalanista retrocede en dos escaños con respecto a la legislatura anterior (62 de CiU + 10 ERC + 4 SI sumaban 76 tras elecciones de 2010, antes del giro soberanista de CiU), mientras las fuerzas “españolistas” ha crecido hasta 28 escaños (los 21 del PPC + 9 de C’s), gracias sobre todo al espectacular crecimiento de Ciutadans, pero ¿dónde está el fracaso de la propuesta soberanista que destacan algunos analistas? ¿Es que en España ya no sabemos contar?

Artur Mas reconoce no haber alcanzado su objetivo, al no obtener la “mayoría amplia” que pretendía. Pero ¿de veras alguien puede sostener que Mas ha hecho el ridículo? Sólo una autoridad en materia de ridículos, como el diario El Mundo, podía atreverse a intentar algo así. A mí me parece que Mas i CiU juegan de forma astuta, porque su resultado electoral previsible empeorá a medida que pasemos tiempo bajo el estrés de la crisis y los recortes. Volviendo a la actualidad, no creo que Artur Mas se plantee dimitir ahora, como quisieran sus adversarios, ni que al hacerlo cambiara en lo esencial el escenario ante el que nos encontramos.

Frente a sí, tiene CiU tres pactos alternativos para formar gobierno:

  1. ERC sería la opción más lógica desde un punto de vista estrictamente democrático. Tal vez suavizaría los recortes, pero la prioridad en la acción de gobierno nos conducirá hacia el “choque de trenes”: un referendum ilegal o a la declaración unilateral de independencia.
  2. PPC sería la opción más impresentable, tanto ante las bases electorales de ambos socios como ante la opinión pública. Profundizarían en la privatización y el ajuste de los servicios públicos, a cambio de descartar cualquier mejora relevante en autogobierno o fiscalidad.
  3. PSC sería “la calle de en medio”. La “sociovergencia” viene sido denostada antes de existir, pero ahora puede ser la única y última oportunidad para la continuidad de la convivencia Cataluña-España. Creo que sería la “solución” más cabal, pero dudo que pueda llegar a materializarse. No tanto por ser una apuesta arriesgada que podría significar el suicidio político de sus protagonistas -especialmente para el más decisivo ahora mismo, que es CiU-, como por el hecho de que la debilidad del PSOE en España impide al PSC presentar su propuesta federalista como creíble y viable.

Más desafecto a Mas

23 de noviembre de 2012

No voy a esperar los resultados de las elecciones ni necesito jornada de reflexión para esto: me declaro ciudadano desafecto al govern de Catalunya; más, si cabe, que antes de iniciar las privatizaciones y recortes en los servicios públicos esenciales, o la deriva independentista. En estas elecciones va a triunfar la tesis insolidaria, una vertiente socio-económica y no étnica del racismo. Porque a la  ideología conservadora y elitista que el nacionalismo catalán moderado había ido inyectando en su base electoral, ha añadido ahora la insolidaridad como hecho diferencial o característica medular.

Tal vez los argumentos racistas y miserables sólo sean válidos contra España, está por ver, pero ahora mismo parece que los nacionalistas catalanes se domiciliarán en las comarcas con mayor renta familiar (los dos Pallars, Vall d’Aran y Urgell, según el último informe del Institut d’Estadística de Catalunya) o, mejor aún, en sus municipios cabecera (Matadepera, Cabrils, Vielha e Mijaran, Teià, L’Ametlla del Vallès, Alella, Sant Just Desvern, Sant Cugat del Vallès, Sant Andreu de Llavaneres, Tiana , Sort…) porque en las comarcas caben los arrabales del desarrollo y el progreso y, según parece, se trata de hilar fino. En cualquier caso, los nacionalistas catalanes creen que los más ricos merecen más y mejores servicios públicos que el resto y, en buena lógica, acabarán independizándose del agregado de menesterosos que reducen la renta media de Cataluña en l’Anoia, el Baix Camp, Baix Ebre, Baix Llobregat, Baix Penedés, Montsià, la Selva i el Vallés Oriental…

Los independentistas “progres” (dudo que ambos términos sean compatibles en el caso que nos ocupa, pero la ventaja de las ideologías es que siempre puedes creer lo que te dé la gana) intentarán materializar a corto-medio plazo las promesas de promisión para el pueblo catalán y nuestros servicios sociales básicos. ¡Pero, ingenuos, el bacalao lo cortan quienes niegan tener cuentas en Suiza y convierten en asunto de Estado las calumnias de un medio de comunicación sin ninguna credibilidad desde el 11M! Lo difícil de negar son los múltiples casos “Palau” que llevamos desde el advenimiento de la Democracia o el destino del dinero público expoliado –ésto sí es expolio, y no la redistribución de la riqueza- .

Ante tamaña frustración, los independentistas “progres” sólo la podrán sublimar tratando de expandir el empuje de su iluso movimiento al resto de “Els Països Catalans” (Andorra; en España, Valencia, Baleares, la Franja de Poniente-Aragón y una comarca del norte de Murcia; Rousillon en Francia y l’Alguer-Cerdeña en Italia). ¡Pero, ingenuos, aquí siguen cortando el bacalao los de siempre! Sus intereses inmediatos están en la Unión Europea y no desean sumar más estados miembros a la lista de opositores contra la adhesión automática de Cataluña. Son elitistas, corruptos y algunos hasta fachas, pero no estúpidos. Y afortunadamente porque, al menos en esta ocasión, “no hay mal que por bien no venga”. Vamos camino de reproducir la obsesión del nacionalismo vasco con Navarra, contra la voluntad expresa de los navarros.

A quienes no sintonizamos con este nuevo orden de cosas nos quedan pocas opciones. A pensar sobre ellas dedicaré la jornada de reflexión:

  1. Levantar el campamento, tentador para quienes no hayan arraigado todavía.
  2. Declararnos en rebeldía e insumisión, con las consecuencias negativas que ello pueda acarrear a nuestras modestas personas y haciendas.
  3. Tragar y, sin dejar de manifestar nuestra desafección hacia el nuevo régimen, intentar sobrevivir a los daños colaterales.

Ante perspectivas tan poco alagüeñas, se aceptan sugerencias (las quejas, al govern Mas y mejor al entrante, porque para el saliente ya sólo caben las demandas/querellas por la vía jurisidicional competente mientras estéis en plazo: y no lo dejéis, porque esto puede petar en cualquier momento, tan dejado como está de la mano de nuestros responsables políticos, ocupados como están en asuntos tan alejados de nuestras necesidades inmediatas e imperiosas).

Traspasado el Rubicón, cantemos una habanera

10 de noviembre de 2012

Acaba de empezar la campaña electoral en Cataluña pero “la suerte ya está echada”. El Rubicón no se traspasó con la negativa del presidente Mariano Rajoy a considerar siquiera el pacto fiscal, ni cuando el president Artur Más respondió con un desafío soberanista, ni con la presencia de altos representantes políticos y 1,5 millones de catalanes en la manifestación independentista de la Diada. En mi opinión, el Rubicón se traspasó con la sentencia contra el Estatut por parte de un Tribunal Constitucional desnaturalizado y politizado que se atrevió a interpretar nuestra carta magna de una forma sesgada, acorde con una concepción arcaica de España que no compartimos muchos españoles y, lo más relevante ahora, contraria al sentir casi unánime de los catalanes.

Tradicional "cantada d'habaneres" en Calella de Palafrugell

Tradicional “cantada d’habaneres” en Calella de Palafrugell (Baix Ampurdà, Girona)

Lo que algunos consideraron entonces una gran victoria, se ha demostrado pírrica y me temo que la campaña electoral no hará más que agravarlo: según datos del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO, el equivalente catalán al Centro de Investigaciones Sociológicas, CIS), el 57% de los catalanes es partidario de la independencia, mientras que sólo el 20% votaremos en contra en un referendum de “autodeterminación” (un bodrio semántico y jurídico, cierto, pero difícil de rebatir con estos datos sobre la mesa). La situación parece irreversible, ni siquiera bastaría ya con la remota posibilidad de convencer a la totalidad del 30% de los indecisos.

Algunos cuestionarán la parcialidad de este sondeo por el simple hecho de ser catalán, pero no quienes vivimos cada día en Cataluña con los ojos bien abiertos y tratando de mantener la objetividad. La posibilidad de que ese referendum ilegal se produzca también parece inevitable, a juzgar por las intenciones de voto actuales: tanto el CEO como el CIS dan una mayoría amplia a CIU en el nuevo Parlament, absoluta si sumamos sus escaños a los de otras fuerzas independentistas (ERC y SI) y arrolladora si sumamos a los partidarios de la consulta (sólo el PPC se ha mostrado radicalmente en contra, mientras que el PSC exige que se haga legalmente, de acuerdo con el gobierno y el Parlamento españoles… una fantasía que aquí ya casi nadie se cree y le augura a los socialistas catalanes el mayor batacazo electoral de su historia).

 

Malditas banderas, fronteras y pasaportes

Como español residente en Cataluña o, lo que es lo mismo para mí -mientras no me demuestren lo contrario, en breve-, catalán nacido en España (y criado en el País Vasco), quiero expresar mi más enérgica repulsa y desafección hacia los políticos nacionalistas (españolistas y catalanistas, para mí sois todos muy parecidos en lo esencial) que nos habéis metido en este callejón de angosta salida para convertirnos en rehenes, carne de cañón o marionetas, según os convenga, de vuestra estrategia electoral. Me cago en todos/as los/as demagogos/as que vais de padres/madres de la patria cuando, en realidad, nos estáis hundiendo en la puta miseria cada día un poco más.

Hoy no tengo espacio ni ánimos para meter estopa a diestro y siestro, así que voy a centrarme en el bando españolista que está demostrando ser el más insufrible. Para entendernos, llamo españolismo al nacionalismo que muchos españoles parecen no darse cuenta de profesar cuando creen sinceramente que el predominio del castellano sobre el resto de las lenguas peninsulares es “lo normal y natural”, o que no hay más país ni patria que España -lo demás son “autonomías y punto”-, para acto seguido aferrarse a la Constitución y pretender que ese texto -que o bien no han acabado de leer, o bien no han acabado de digerir y entender- les da derecho a anular la voluntad y libertad política legítima de quienes  no piensan como ellos, o a utilizarla como un corsé para acallarlos, en lugar del instrumento de convivencia del que tan hipócritamente y tan amenudo hablan en vano.

El españolismo padece hoy una ceguera equiparable a la que ya sufriéramos hace más de un siglo, en los prolegómenos de la guerra de Cuba. Lo digo salvando las distancias, porque ni Cataluña ha sido nunca una colonia española ni el conflicto al que nos enfrentamos hoy es militar, sino civil y pacífico con algunas excepciones. Tampoco me refiero a la creencia de que podíamos ganar una guerra contra una potencia como los EEUU. Ese fue el desenlace del delirio pero el error que estamos repitiendo un siglo después fue anterior, cuando los súbditos de la colonia todavía no se habían levantado en armas, ni se habían empezado a instalar en un antiespañolismo inflexible e irreversible. Fue entonces cuando caímos en la arrogancia de creer que podíamos sostener el poder sin el apoyo de la mayoría, incluso contra la oposición activa de la mayoría. La falta de flexibilidad y consideración hacia las demandas de la población de un territorio, esta vez muy cercano, es lo que vuelve a llevarnos directos al desastre. El que muy probablemente sea desastroso también para Cataluña, parece que a otros españoles les satisface o tranquiliza, pero a  los españoles de aquí nos preocupa doblemente porque también puede perjudicarnos por duplicado y sabemos que ni ese ni otros temores (la invasión militar, el aislamiento de Europa…), fundados o no, van a detener la secesión.

Ya no basta con pagar tus facturas, además habrá que pagar por tus facturas :-(

7 de noviembre de 2012

Ya no basta con pagar tus facturas, además habrá que pagar por tus facturas 😦

Vodafone ha anunciado de tapadillo su intención de cobrar por cada factura que imprima y envíe por correo postal a partir del 1 de marzo próximo. Me escandaliza que nadie se escandalice =:-0


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